El Koenigsegg Agera RS es, oficialmente, el coche de producción más rápido del mundo después que el piloto de pruebas de la marca sueca haya conseguido alcanzar los 447,2 km/h (inicialmente Koenigsegg había comunicado una marca de 444,6) en un intento realizado en una carretera pública cerrada al tráfico en Pahrump, Nevada (Estados Unidos).
Niklas Lilja consiguió ese registro en una prueba que consiste en realizar un recorrido en los dos sentidos y donde se hace la media de la velocidad máxima lograda en cada uno de ellos. Los 447,2 km/h pulverizan el anterior récord, en poder del Hennessey Venom GT con 435,31 km/h(conseguido, a diferencia del Koenigsegg o del Veyron Super Sport, en una única pasada en un solo sentido).
